Culiacán, Sin. — La narrativa oficial de pacificación choca de frente con la cruda realidad que padecen las familias sinaloenses. Así lo sentenció la presidenta estatal del Partido Acción Nacional (PAN), Wendy Barajas Cortés, quien lanzó una dura crítica contra las autoridades emanadas de Morena por intentar disfrazar con discursos y propaganda la crisis de homicidios, desapariciones y zozobra que mantiene paralizada a la entidad.
Para respaldar su reclamo, la dirigente albiazul puso sobre la mesa los alarmantes resultados del Índice de Paz en México 2026. El informe documenta un desplome estadístico y social sin precedentes para Sinaloa, que cayó drásticamente del puesto 23 al 31 en la evaluación nacional, posicionándose como el penúltimo estado más violento de las 32 entidades del país, superando únicamente a Colima.
Este retroceso institucional, detalló Barajas Cortés, se nutre de incrementos sostenidos en la tasa de homicidios, delitos de alto impacto, operaciones del crimen organizado y uso indiscriminado de armas de fuego, lo que a su vez ha disparado la percepción de inseguridad ciudadana.
“Sus índices de paz no se los compramos. La realidad es que el gobierno está reprobado en la búsqueda de paz. Se permitió que Sinaloa pasara de ser un estado con violencia contenida a convertirse en un epicentro nacional de violencia letal”, aseveró la dirigente estatal.
Barajas Cortés advirtió que las consecuencias de esta omisión institucional han fracturado severamente el tejido social y económico del estado. Señaló que el miedo ha obligado a los ciudadanos a modificar sus rutinas diarias para sobrevivir, una situación que golpea de manera directa la estabilidad de los comercios locales y frena en seco la llegada de nuevas inversiones.
Ante el panorama crítico que atraviesa Sinaloa, la lideresa del PAN exigió a los tres niveles de gobierno abandonar la retórica triunfalista y aplicar una reingeniería de la estrategia de seguridad. Finalmente, urgió a las corporaciones a fortalecer las labores de inteligencia institucional, garantizar la atención integral a las víctimas, recuperar la confianza de la población y combatir al crimen organizado con verdadera capacidad táctica.


