Ciudad de México.- La diputada federal y exsecretaria de Bienestar, Ariadna Montiel Reyes, asumió este domingo 3 de mayo la presidencia nacional de Morena, tras ser electa por unanimidad durante el Congreso Nacional Extraordinario celebrado en el World Trade Center de la Ciudad de México.
Montiel releva a Luisa María Alcalde Luján, quien dejó el cargo para integrarse a la Consejería Jurídica de la Presidencia de la República.
En su primer mensaje como líder del partido, Montiel centró su discurso en la disciplina interna y el combate a la corrupción. Hizo un llamado directo a gobernadores y alcaldes del movimiento:
«En Morena, los corruptos no tienen cabida».
La dirigente también definió las reglas que regirán la selección de candidatos para las elecciones intermedias de 2027, aclarando que las encuestas no serán un simple concurso de popularidad.
Exigió que los aspirantes cuenten con una «trayectoria impecable» y una cercanía comprobada con las bases ciudadanas, destacando que está en juego «la autoridad moral y política de la institución».
Montiel, arquitecta por la UNAM, operó hasta abril de este año como responsable de los programas sociales federales y asumirá la tarea de reorganizar los comités de defensa a nivel nacional, conteniendo disputas entre facciones locales.
Para esta labor, contará con el apoyo de Óscar del Cueto, quien fue designado como secretario de Finanzas del comité nacional.
Su periodo al frente de Morena, proyectado hasta el 1 de octubre de 2027, enfrenta el desafío de consolidar la mayoría calificada en el Congreso de la Unión y coordinar la renovación de entre 15 y 17 administraciones estatales, alineando los intereses locales con la nueva disciplina dictada desde el comité central.


