Culiacán, Sinaloa.- El debate sobre el uso de dispositivos digitales, redes sociales e inteligencia artificial en las escuelas debe traducirse en una política pública que priorice el aprendizaje y el bienestar de niñas, niños y adolescentes, planteó la organización Mexicanos Primero.
La asociación consideró que la discusión nacional representa una oportunidad para establecer estrategias sustentadas en evidencia y orientadas a garantizar el derecho de los estudiantes a aprender, al reconocer tanto las ventajas como los riesgos asociados al uso de herramientas tecnológicas.
Mexicanos Primero señaló que los recursos digitales pueden ampliar el acceso al conocimiento, fortalecer los procesos de enseñanza y permitir una mayor personalización del aprendizaje. Sin embargo, advirtió que un uso inadecuado también puede generar efectos en el desarrollo cognitivo, el bienestar socioemocional y la convivencia dentro de las escuelas.
Ante este escenario, planteó que las maestras y los maestros reciban capacitación permanente, de manera que puedan determinar en qué momentos y bajo qué condiciones resulta conveniente incorporar dispositivos e inteligencia artificial en las aulas, sin desplazar los procesos esenciales de aprendizaje.
La organización también propuso que cada plantel establezca lineamientos claros para el uso de dispositivos digitales, construidos con la participación de docentes, estudiantes y familias.
A los padres y madres de familia, agregó, se les debe proporcionar orientación para fomentar hábitos saludables relacionados con el uso de pantallas y redes sociales, así como para fortalecer en niñas, niños y adolescentes el pensamiento crítico y las habilidades socioemocionales.
Otro de los puntos señalados por Mexicanos Primero es la necesidad de atender las desigualdades existentes en materia de acceso a internet, infraestructura y recursos tecnológicos, particularmente en las comunidades que enfrentan mayores condiciones de rezago.
Finalmente, la asociación consideró indispensable que cualquier política pública relacionada con la tecnología educativa cuente con mecanismos permanentes de evaluación, que permitan conocer sus efectos en el aprendizaje, la convivencia escolar y el bienestar de los estudiantes.
El objetivo, sostuvo la organización, debe ser aprovechar las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías sin perder de vista que su incorporación al sistema educativo debe estar subordinada al aprendizaje y al desarrollo integral de los estudiantes.


