Culiacán, Sinaloa.- La recuperación de la estabilidad en materia de seguridad se ha convertido en una prioridad urgente en Sinaloa, tras más de un año y medio de crisis derivada de la escisión del Cártel de Sinaloa en septiembre de 2024, lo que ha impedido avanzar hacia la llamada No Repetición de la violencia, de acuerdo con el más reciente análisis de Ciudadanos Evaluando.
El coordinador general del Consejo Estatal de Seguridad Pública (CESP), Miguel Calderón Quevedo, señaló que, aunque se reconoce el esfuerzo gubernamental reflejado en operativos y detenciones, los delitos de alto impacto registrados durante 2025 y lo que va de 2026 mantienen el enfoque en la contención, dificultando la consolidación de condiciones de paz duradera.
El estudio introduce el concepto de Meta Mínima Exigible, que establece como referencia los niveles delictivos previos a la crisis, además de indicadores como Distancia (Proximidad) e Índice de Desbordamiento + Impunidad, diseñados para medir con mayor precisión el comportamiento de la incidencia delictiva y evaluar avances reales.
Entre los hallazgos, se advierte un desbordamiento en delitos de alto impacto como homicidio doloso, feminicidio y robo de vehículo, cuyos niveles actuales duplican en algunos casos la meta establecida. Asimismo, se identifican delitos cercanos a la meta, como extorsión y violación, mientras que otros, como violencia familiar y robo a casa, se mantienen por debajo, aunque sin representar una mejora estructural.
El análisis también expone altos niveles de impunidad, con tasas de hasta 95.71% en homicidio doloso, 83.34% en feminicidio, 99.55% en robo de vehículo y 100% en privación ilegal de la libertad, delitos que además presentan una alta concentración en municipios como Culiacán, Mazatlán y Navolato.
Finalmente, el CESP planteó cinco recomendaciones clave, entre ellas el fortalecimiento de la procuración de justicia, una estrategia integral contra la violencia letal, atención a desapariciones, prevención de la violencia de género y un enfoque territorial en la asignación de recursos.
El organismo advirtió que sin reducir la impunidad y controlar los delitos de mayor impacto, la aspiración de estabilidad seguirá siendo lejana.


