Ahome, Sinaloa.- El posible acceso a financiamiento para el próximo ciclo agrícola podría aliviar parte de las dificultades que enfrentan los productores, pero no resolverá la crisis del campo mientras persista la falta de rentabilidad en los cultivos, advirtió Baltazar Hernández Encinas, líder triguero del Valle del Carrizo.
El dirigente agrícola señaló que existe expectativa entre los productores ante la posibilidad de que, mediante el programa Cosechando Soberanía, el Gobierno Federal y FIRA canalicen créditos para el siguiente ciclo.
Aunque consideró favorable la propuesta, llamó a esperar a que el esquema se concrete y permita conocer sus resultados para los agricultores.
“Vale más dar el beneficio de la duda; ojalá se cumpla y resulte beneficioso. Solo nos queda confiar en que las cosas se darán”, expresó.
Sin embargo, Hernández Encinas subrayó que el financiamiento únicamente atendería uno de los problemas que enfrenta el sector, pues los productores arrastran desde varios ciclos agrícolas dificultades para obtener ingresos suficientes por sus cosechas.
Explicó que los problemas de comercialización y los bajos precios de garantía han generado endeudamiento y cartera vencida entre agricultores de distintos cultivos, situación que mantiene en riesgo la continuidad de la actividad.
En el caso específico del trigo, estimó que alrededor del 44 por ciento de los productores podría abandonar la actividad debido a la falta de condiciones económicas para continuar sembrando.
“Una cosa es el financiamiento y otra la rentabilidad. La rentabilidad se perdió en todos los cultivos; no conozco una alternativa viable para los productores de trigo. Creo que un 44 por ciento de los productores se va a retirar”, advirtió.
Mejoran condiciones de agua
En contraste con la situación económica, el panorama relacionado con el abastecimiento de agua presenta mejores perspectivas para el próximo ciclo, particularmente en el norte de Sinaloa.
El líder agrícola destacó que las lluvias registradas durante las últimas semanas han permitido incrementar los volúmenes de agua que ingresan al sistema de presas, por lo que este factor comienza a representar una preocupación menor para los productores.
“El agua es lo primero y parece que las condiciones van bien; entra un volumen importante al sistema de presas”, enfatizó.
Hernández Encinas consideró que la actividad agrícola depende principalmente de tres elementos: agua, financiamiento y rentabilidad.
Mientras las precipitaciones han favorecido la disponibilidad de agua y existe la posibilidad de contar con créditos para el próximo ciclo, sostuvo que el principal pendiente continúa siendo mejorar los precios y las condiciones de comercialización para que los agricultores puedan obtener ingresos suficientes y permanecer en el campo.


