Ciudad de México.— El ingreso ilegal de 40 mil toneladas de camarón ecuatoriano al mercado nacional y la insuficiencia de los programas sociales estatales mantienen paralizado y endeudado al sector pesquero en Sinaloa. Frente a este panorama, la senadora Paloma Sánchez Ramos, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), presentó una iniciativa de ley para modificar la entrega de recursos públicos e instituir apoyos directos basados en el volumen de captura y la especie de cada productor.
La propuesta legislativa surge tras las demandas recabadas durante un recorrido por el municipio de Navolato. De acuerdo con la legisladora sinaloense, la ayuda gubernamental del programa Bienpesca —que otorga 8 mil pesos anuales por beneficiario— resulta insuficiente para solventar los insumos básicos de la actividad, como el costo del diésel marino y el mantenimiento de motores o embarcaciones.
«Quienes realizan el mayor esfuerzo no deben recibir menos beneficios», afirmó la senadora al argumentar que el sector requiere inversión, seguridad y certeza para sostener a sus familias y contribuir a la soberanía alimentaria del país.
La crisis operativa en los campos pesqueros se agravó tras la eliminación de 21 programas de apoyo, subsidios clave y el programa de empleo temporal. Esta falta de incentivos, sumada a la inacción de las autoridades contra la pesca ilegal, mantiene a flote pérdidas económicas que paralizan comunidades enteras. En zonas como Topolobampo destacan embarcaciones totalmente abandonadas, mientras que en Angostura los trabajadores suman dos años de inactividad a la espera de un estudio técnico de agua para reanudar sus labores.
A la par del desabasto y la falta de equipo, la entrada del crustáceo proveniente de Ecuador presiona a la baja los precios locales, obligando a los acuacultores a comercializar su producto por debajo de sus costos reales de producción.
El impacto del estancamiento pesquero se extiende a la cadena económica regional, afectando a empacadoras, talleres mecánicos navales y comercios locales. Sánchez Ramos acusó a la bancada de Morena de carecer de voluntad política para rescatar la actividad y sostuvo que la reforma busca devolver la viabilidad económica para que la pesca vuelva a ser una fuente de progreso.


