Culiacán, Sinaloa.- La falta de liquidez entre los productores podría reducir hasta en 30 por ciento la superficie destinada al cultivo de maíz durante el próximo ciclo agrícola en Sinaloa, advirtió Roberto Bazúa Campaña, presidente de la Asociación de Agricultores del Río Culiacán.
El dirigente agrícola explicó que durante agosto y septiembre los productores deberán definir qué superficie sembrarán para el ciclo otoño-invierno, pero las dificultades económicas acumuladas durante los últimos años podrían llevar a muchos a limitarse a trabajar únicamente sus propias tierras para disminuir gastos y riesgos financieros.
Aunque los apoyos anunciados por los gobiernos federal y estatal y previstos para entregarse durante agosto representan un alivio para el sector, Bazúa Campaña consideró que estos recursos no serán suficientes para solucionar la crisis financiera que enfrenta la actividad agrícola.
La reducción en la superficie cultivada también tendría efectos para quienes dependen del arrendamiento de sus parcelas. El líder agrícola indicó que el costo de renta por hectárea pasó de ubicarse entre 14 y 15 mil pesos a un rango de 8 a 9 mil pesos, debido a la menor rentabilidad que actualmente representa producir maíz.
Bazúa Campaña señaló que el maíz sería el cultivo con la mayor disminución de superficie, mientras que el sorgo comienza a ser considerado por algunos productores como una alternativa para diversificar la producción.
Actualmente, las siembras de sorgo de temporal presentan un avance cercano al 50 por ciento y, de acuerdo con el dirigente, mantienen condiciones favorables gracias a las lluvias registradas durante las últimas semanas.
El panorama hídrico también ha mejorado. Bazúa Campaña destacó que las precipitaciones permitieron que las presas de Sinaloa alcancen alrededor del 30 por ciento de su capacidad de almacenamiento, un nivel que, afirmó, no se había registrado al inicio de agosto desde hace varios años.
La recuperación en los niveles de agua genera mejores expectativas para el siguiente ciclo y permite que productores hortícolas comiencen a preparar sus terrenos para las plantaciones previstas a partir de septiembre, una vez que concluya la ventana fitosanitaria.
No obstante, las lluvias también han provocado algunos retrasos en los trabajos de preparación de las tierras.
Pese a la mejoría en las condiciones de almacenamiento de agua, el presidente de la Asociación de Agricultores del Río Culiacán sostuvo que el principal obstáculo para el próximo ciclo será la capacidad financiera de los productores para volver a invertir en sus cultivos.
De concretarse la reducción estimada, la superficie destinada al maíz —principal cultivo de Sinaloa— podría disminuir de manera importante durante el próximo ciclo agrícola, como consecuencia directa de la situación económica que enfrenta el sector.


