Culiacán, Sinaloa.- Ante los señalamientos sobre la planta de amoníaco en Topolobampo, la gobernadora Yeraldine Bonilla Valverde puntualizó que el proyecto de Gas y Petroquímica de Occidente (GPO) se desarrolla exclusivamente con capital privado, sin recursos del Gobierno del Estado.
«Quisiera decirles a los sinaloenses y aclararles, porque a lo mejor eso aún no se ha entendido: esa es una inversión privada. Es una inversión que no es de Gobierno del Estado, sino de empresarios con recurso privado», puntualizó Bonilla Valverde.
Asimismo, la titular del Ejecutivo estatal anunció que se instalarán mesas de diálogo directo con las comunidades indígenas de la región para atender sus demandas y necesidades específicas, asegurando el acompañamiento institucional en los asuntos que competen al estado.
«Nosotros como Gobierno del Estado hemos atendido a esas comunidades indígenas. Incluso, entre hoy o el día de mañana, vamos a implementar mesas de trabajo con estas comunidades para ver cuáles son las necesidades que ellos tienen en estos momentos y ser atendidas desde Gobierno del Estado, desde lo que a nosotros como gobierno nos compete», sostuvo.
Desde hace más de diez años, comunidades indígenas Mayo-Yoreme y pescadores ribereños de la Bahía de Ohuira se oponen al proyecto de la planta de amoniaco que construye Gas y Petroquímica de Occidente (GPO), filial de la empresa suizo-alemana Proman. La planta, que producirá 2,200 toneladas diarias de amoniaco para fertilizantes, se ubica en el sistema lagunar Santa María-Topolobampo-Ohuira, un humedal de importancia internacional.
Las comunidades denuncian la falta de una Consulta Previa, Libre e Informada adecuada, riesgos de contaminación al agua y aire, descargas de agua caliente que afectarían la pesca, y posibles fugas de amoniaco tóxico.
Además, consideran que el proyecto amenaza su modo de vida y cosmovisión. Aunque GPO afirma que generará empleos y contribuirá a la soberanía alimentaria, las protestas continúan activas ante el avance superior al 85% de las obras.


