Culiacán, Sinaloa.— Habitantes de Villa Juárez, Costa Rica y otras comunidades de Sinaloa acudieron este martes al Congreso del Estado para protestar contra los altos cobros de energía eléctrica y exigir una intervención ante las constantes fallas en el suministro por parte de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
Los inconformes ingresaron a la sesión ordinaria del Legislativo para reclamar que, pese a las mesas de trabajo y compromisos establecidos con autoridades, las familias continúan recibiendo recibos que consideran excesivos y enfrentando frecuentes apagones.

Durante la manifestación, la ciudadana Sonia López Borbolla explicó que los habitantes llevaron medidores de energía eléctrica como símbolo de protesta; sin embargo, aseguró que personal de seguridad no les permitió introducirlos al salón de sesiones.
“Los medidores se quedaron afuera porque no nos permitieron entrar con ellos. En Villa Juárez muchos ya no los tenemos porque nos los retiraron y quienes aún los conservan los mantienen cubiertos. Ya estamos cansados de esta situación”, expresó.
La representante ciudadana señaló que las familias enfrentan una doble problemática: la inseguridad que afecta sus actividades diarias y las afectaciones derivadas de los apagones constantes y las tarifas elevadas de electricidad.

Como ejemplo, mostró un recibo de la CFE emitido este martes con un monto de 17 mil 125 pesos, pese a que, afirmó, únicamente mantiene pendientes pagos correspondientes a los meses de marzo, mayo y julio.
López Borbolla también denunció que las interrupciones del servicio eléctrico han generado consecuencias en la salud de los habitantes. Relató que su esposo fue hospitalizado recientemente después de sufrir un golpe de calor durante uno de los apagones registrados en Villa Juárez.
Los manifestantes solicitaron al Congreso del Estado gestionar una respuesta de fondo ante la CFE para revisar los cobros que consideran indebidos y garantizar un servicio eléctrico estable, al advertir que la situación ya representa una carga económica difícil de afrontar para numerosas familias sinaloenses.


