Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum anunció una colaboración con la Organización de las Naciones Unidas para enfrentar la crisis de desapariciones en México, tras una reunión con el Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Volker Türk, en un movimiento que marca un cambio en la estrategia del Gobierno federal hacia una mayor apertura internacional.
El acuerdo contempla asistencia técnica de la ONU en áreas clave del sistema de justicia, en un contexto donde el país enfrenta más de 133 mil personas desaparecidas y alrededor de 72 mil cuerpos sin identificar en servicios periciales y fosas comunes.
“Hay una apertura total al diálogo, pero también una ruta clara de trabajo”, afirmó la mandataria al término del encuentro, al subrayar que la colaboración no implica renunciar a la soberanía, sino fortalecer las capacidades institucionales.
El entendimiento entre ambas partes se centra en tres ejes principales: la atención a la crisis forense mediante apoyo técnico para la identificación de cuerpos; la depuración del Registro Nacional de Personas Desaparecidas para garantizar mayor certeza en las cifras; y el diseño de mecanismos de protección para colectivos de búsqueda, particularmente madres buscadoras.
Por su parte, Volker Türk reconoció la disposición del Gobierno mexicano, pero advirtió sobre la magnitud del desafío. Calificó la situación como una “herida abierta” y señaló que el problema no se limita a la localización de personas, sino a la falta de justicia en los casos.
“El reconocimiento del problema es el primer paso, pero la justicia es el único destino aceptable”, sentenció el funcionario internacional, quien destacó que la ONU actuará como acompañante técnico sin sustituir las responsabilidades del Estado.
El acuerdo se produce tras episodios recientes de tensión diplomática, en los que el Gobierno mexicano rechazó clasificar las desapariciones actuales como crímenes de lesa humanidad. Con este acercamiento, la administración federal busca reposicionar su política exterior y responder a las exigencias de colectivos de víctimas.
Como parte de los compromisos derivados de este encuentro, México prevé implementar en mayo un nuevo protocolo de búsqueda inmediata respaldado por estándares internacionales, en un intento por atender una crisis marcada por altos niveles de impunidad.


