Culiacán, Sinaloa.- Los canales pluviales de Culiacán operan actualmente entre el 30 y el 35 por ciento de su capacidad, por lo que no representan un riesgo para la población, informó la Coordinación Municipal de Protección Civil, que mantiene un monitoreo permanente como parte del Plan Operativo de Lluvias Culiacán 2026.
El coordinador municipal de Protección Civil, Jesús Bill Mendoza Ontiveros, explicó que las labores de supervisión se realizan en coordinación con la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal, con recorridos en colonias y fraccionamientos como Barrancos, Santa Fe, Agustina Ramírez y Los Ángeles, entre otros sectores, para verificar las condiciones de canales, arroyos y zonas consideradas de riesgo.
Aunque las lluvias provocaron encharcamientos en algunos puntos de la ciudad, el funcionario precisó que las afectaciones se concentraron principalmente en el sector Cañadas, el crucero del Seguro Social y la intersección que conduce al estadio de los Dorados.
Pese a estas acumulaciones de agua, indicó que los pasos a desnivel y los bajo puentes permanecieron transitables, sin registrarse inundaciones que afectaran de manera significativa la circulación vehicular.
Jesús Bill Mendoza Ontiveros señaló que el monitoreo continuará mientras prevalezcan las condiciones de lluvia, con el objetivo de detectar oportunamente cualquier situación que pudiera representar un riesgo para la población y actuar de manera preventiva.
Finalmente, el titular de Protección Civil exhortó a la ciudadanía a mantenerse informada únicamente a través de los canales oficiales y reforzar las medidas de autoprotección durante la temporada de lluvias.
Entre las recomendaciones emitidas por la dependencia se encuentran evitar cruzar arroyos, canales o corrientes de agua durante y después de precipitaciones intensas; detener la marcha del vehículo cuando disminuya la visibilidad o aumente el nivel del agua y buscar un lugar seguro; conducir con precaución y mantener distancia entre automóviles; verificar el estado mecánico de los vehículos y utilizar el cinturón de seguridad, además de impedir que niñas, niños y adolescentes permanezcan o jueguen cerca de canales y arroyos debido al riesgo de corrientes repentinas.


