Navolato, Sinaloa.— Los restos óseos localizados en Villamoros el pasado 7 de agosto corresponden a María Guadalupe F., de 38 años, quien permanecía desaparecida desde julio de 2025, confirmó la Fiscalía General del Estado de Sinaloa.
La identidad de la mujer fue establecida mediante una confronta directa de ADN con sus familiares, cuyos resultados permitieron confirmar que los restos encontrados pertenecían a ella.
María Guadalupe había sido vista por última vez el 26 de julio de 2025 en Bariometo Segundo, Navolato, por lo que contaba con ficha de búsqueda y la Fiscalía había activado el Protocolo Alba.
El hallazgo ocurrió en un camino de terracería ubicado en las inmediaciones de Villamoros, junto a un canal de riego y una parcela de cultivo. El sitio tenía acceso desde la carretera que conduce hacia dicha comunidad.
Integrantes de un colectivo de búsqueda de personas desaparecidas localizaron los restos después de recibir un reporte anónimo que advertía sobre la posible presencia de restos humanos debajo de un árbol.
Tras la localización, policías municipales acudieron para resguardar el área, mientras personal de la Fiscalía General del Estado procesó la escena y realizó el levantamiento de los restos.
Posteriormente, los restos fueron trasladados al Servicio Médico Forense, donde se practicaron los estudios periciales necesarios para establecer su identidad.
Como parte de la ficha de búsqueda, las autoridades habían informado que María Guadalupe era de complexión robusta, medía 1.60 metros y tenía cabello corto, ondulado y negro. También presentaba una cicatriz pequeña en la ceja derecha y una verruga en el ojo izquierdo.
Una vez concluido el proceso de identificación, los restos fueron entregados a sus familiares.


