Ciudad de México.- En medio del torbellino político que rodea al estado de Sinaloa, el Gobierno Federal marcó una línea de distancia respecto a la seguridad personal de Rubén Rocha Moya.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, aclaró que el mandatario sinaloense con licencia no cuenta con un solo elemento de las fuerzas federales asignado a su custodia, dejando toda la responsabilidad de su resguardo en manos de las autoridades locales.
Las precisiones del funcionario federal surgen tras una ola de cuestionamientos y rumores en la opinión pública que apuntaban a que el morenista se encontraba fuera del país y bajo la protección de un robusto despliegue de corporaciones federales.
García Harfuch atajó las especulaciones en conferencia de prensa, detallando que la seguridad del mandatario corre a cargo de un esquema ordinario de la Policía Estatal de Sinaloa.
Explicó que, a pesar de su estatus jurídico actual como gobernador con licencia, la ley local le permite conservar el servicio de escoltas dependiente del estado que encabeza.
El titular de la agenda de seguridad en el país fue enfático al desmentir cualquier halo de misterio sobre el paradero de Rocha Moya, cuya ausencia de la escena pública en los últimos días había alimentado diversas teorías de escape en las redes sociales.
«No existe reserva sobre la ubicación del mandatario», afirmó el secretario, asegurando que el político sinaloense permanece actualmente dentro del territorio de su estado natal.
Con esta declaración, la Federación busca disipar las dudas sobre un posible trato de excepción o blindaje extraordinario hacia Rocha Moya por parte del gabinete de la presidenta Claudia Sheinbaum, al tiempo que devuelve la narrativa del caso al ámbito estrictamente local y de las instituciones de seguridad sinaloenses.


