Ciudad de México.- La Fiscalía General de la República reactivó las investigaciones sobre la presunta narcoelección en Sinaloa durante 2021 y el homicidio del exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Héctor Melesio Cuén Ojeda, de acuerdo con fuentes del gobierno federal. Las indagatorias apuntan a presuntos vínculos del gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, con el Cártel de Sinaloa, aunque, según las fuentes consultadas, el mandatario no ha sido citado a declarar.
La carpeta sobre la presunta narcoelección se abrió hace más de dos años tras denuncias que señalan que el Cártel de Sinaloa habría operado a favor de Rocha Moya durante la contienda electoral de 2021. Paralelamente, la gestión del fiscal Alejandro Gertz Manero revisa nuevamente el expediente por el asesinato de Héctor Cuén, en el que detectó indicios de que el exrector habría sido asesinado en la misma casa donde presuntamente secuestraron a Ismael Zambada García, El Mayo, el 25 de julio de 2024.
Fuentes federales señalaron que la Fiscalía General de la República aún espera información del gobierno de Estados Unidos sobre presuntos nexos entre Rocha Moya, nueve funcionarios y exfuncionarios sinaloenses con el crimen organizado. Ninguno de ellos, afirmaron, ha sido citado hasta el momento. Hace unas semanas, autoridades estadounidenses sostuvieron que el gobierno de Sinaloa se encuentra bajo influencia de la facción de Los Chapitos, liderada por los hijos de Joaquín Guzmán Loera.
El caso presentado por la fiscalía estadounidense ante la Corte Federal de Manhattan, en Nueva York, sostiene que Rocha Moya obtuvo apoyo de Iván Archivaldo Guzmán Salazar, Jesús Alfredo Guzmán Salazar y Ovidio Guzmán López para llegar al gobierno estatal en 2021. Según el expediente, Rocha Moya presuntamente participó en reuniones con Los Chapitos, en las cuales prometió proteger a esa facción mientras distribuían drogas en Estados Unidos y permitirles operar con impunidad en Sinaloa.
La acusación añade que, en junio de 2021, Rocha Moya presuntamente sostuvo una reunión con integrantes de Los Chapitos para consolidar una alianza. De acuerdo con la investigación, Iván y Ovidio Guzmán prometieron apoyar su triunfo electoral y, a cambio, Rocha Moya habría ofrecido colocar a funcionarios cercanos a esa organización criminal en posiciones de autoridad dentro del gobierno de Sinaloa.


