El director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), John Ratcliffe, se reunió este jueves en La Habana con representantes del Ministerio del Interior de Cuba y trasladó un mensaje del presidente Donald Trump en el que la Casa Blanca expresó disposición a negociar en materia económica y de seguridad, siempre que Cuba realice «cambios fundamentales», según informó la agencia Reuters.
El gobierno de Miguel Díaz-Canel confirmó el encuentro a través de un comunicado oficial y precisó que la visita fue solicitada por representantes de la administración Trump.
La reunión, señaló La Habana, se llevó a cabo «en un contexto caracterizado por la complejidad de las relaciones bilaterales, en aras de contribuir al diálogo político entre ambas naciones, como parte de los esfuerzos por afrontar el escenario actual».
El comunicado cubano también reveló que la llamada «dirección de la revolución» —denominación que incluye al expresidente Raúl Castro y otros líderes que no necesariamente ocupan cargos en el gobierno— «aprobó la realización de esta visita».
El gobierno de La Habana aprovechó el encuentro para reiterar ante la delegación estadounidense su postura de que Cuba no representa una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos.
«Una vez más se evidenció que la isla no alberga, no apoya, no financia ni permite organizaciones terroristas o extremistas; ni existen bases militares o de inteligencia extranjera en su territorio, y nunca ha apoyado ninguna actividad hostil contra EE. UU. ni permitirá que desde Cuba se actúe contra otra nación», subrayó el texto oficial.
La reunión entre el jefe de la CIA y funcionarios cubanos marca un contacto directo inusual entre ambos gobiernos en un momento de alta tensión bilateral, y abre interrogantes sobre el alcance real de los «cambios fundamentales» que Washington exige como condición para avanzar en cualquier acercamiento.


