Culiacán, Sinaloa.— El desplazamiento forzado continúa afectando a familias en Sinaloa, principalmente en la zona sur del estado, donde persisten las condiciones de inseguridad que obligan a abandonar sus comunidades, afirmó el presidente de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH), Óscar Loza Ochoa.
Loza Ochoa señaló que Mazatlán y Escuinapa concentran actualmente la mayor problemática, mientras que Villa Juárez, en el municipio de Navolato, sigue siendo uno de los principales focos de desplazamiento en la zona centro.
Indicó que, aunque algunas autoridades han informado sobre el regreso de familias a sus comunidades, no ha podido confirmar esa información y consideró que aún no existen las condiciones para un retorno seguro.
“Se ha hablado de que han regresado a comunidades, no lo he confirmado, eso es lo que han dicho algunas instancias, pero yo digo que no es correcto mientras no hayan desaparecido las causas que generaron precisamente el fenómeno”, expresó.
Loza Ochoa sostuvo que las causas que originaron el desplazamiento permanecen vigentes, por lo que insistió en que la atención a esta problemática debe seguir siendo una prioridad para las autoridades.
Finalmente, subrayó que mientras prevalezcan las condiciones de violencia e inseguridad en diversas regiones del estado, las familias desplazadas continuarán enfrentando dificultades para regresar a sus hogares con garantías de seguridad.


