Culiacán, Sinaloa.— La alta presencia de fuerzas militares en Sinaloa responde a la dimensión de la crisis de seguridad que enfrenta el estado, una situación compleja que exige medidas extraordinarias, afirmó el presidente de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH), Óscar Loza Ochoa.
El titular del organismo consideró que no es viable atender un problema de esta magnitud con un despliegue reducido de elementos, por lo que señaló que las autoridades han evaluado la proporción necesaria de efectivos para enfrentar el escenario actual de violencia.
“A grandes males, grandes remedios; estamos ante un problema muy grande y todos debemos hacer lo que nos corresponde para acercarnos al final de esta crisis”, sostuvo el ombudsman sinaloense.
Loza Ochoa indicó que el principal reto consiste en corregir errores, perfeccionar el trabajo institucional y avanzar hacia una etapa posterior a la crisis, en la que las fuerzas armadas y corporaciones federales puedan regresar gradualmente a sus cuarteles.
Finalmente, llamó a la sociedad a colaborar, facilitar el trabajo de las autoridades y mantener la vigilancia ciudadana, con la expectativa de que el próximo año marque el inicio de un periodo de mayor estabilidad en Sinaloa.


