El Departamento de Estado de Estados Unidos ofreció este 13 de marzo una recompensa de hasta 10 millones de dólares por información sobre Mojtaba Khamenei, recién designado líder supremo de Irán. Según autoridades estadounidenses, permanece herido y probablemente desfigurado tras los ataques conjuntos israelíes-estadounidenses que mataron a su padre el 28 de febrero.
La oferta, anunciada a través del programa Recompensas por la Justicia, es un intento de Washington por desestabilizar el régimen iraní en medio de una guerra activa. El secretario de Defensa Pete Hegseth afirmó que Mojtaba Khamenei resultó herido durante la operación «Furia Épica», que eliminó al líder supremo Ali Khamenei y golpeó la cúpula del poder en Teherán.
Washington pone precio a la cabeza del máximo dirigente iraní mientras las fuerzas estadounidenses e israelíes han golpeado más de 15,000 objetivos del régimen desde el inicio de la ofensiva hace dos semanas. El conflicto ha dejado al menos 1,300 personas muertas en Irán según su embajador ante la ONU. Otras fuentes elevan la cifra a más de 2,000 muertos en Irán, Líbano e Israel.
La Asamblea de Expertos de Irán designó a Mojtaba Khamenei como nuevo líder supremo tras la muerte de su padre. Un giro dinástico que ha generado controversia interna y externa. El nuevo líder no ha aparecido públicamente desde su nombramiento, lo que alimenta especulaciones sobre su estado de salud.
La guerra se desató tras años de tensiones acumuladas. En enero de 2026, protestas masivas sacudieron Irán con miles de muertos, mientras las negociaciones diplomáticas sobre el programa nuclear iraní fracasaban. El bloqueo iraní al estrecho de Ormuz precipitó la respuesta militar coordinada entre Washington y Tel Aviv.
Irán ha respondido con ataques masivos de misiles y drones contra Israel y bases estadounidenses en la región. El país persa ha perdido más de 50 buques navales hundidos según el Atlantic Council. El mayor debilitamiento de su capacidad militar en décadas.
La recompensa también incluye información sobre otros líderes iraníes. Una señal de que Estados Unidos busca descabezar completamente la estructura de poder del régimen teocrático. La oferta se suma a programas similares que han resultado exitosos en el pasado para localizar objetivos de alto valor.
Los precios del petróleo se han disparado ante la incertidumbre regional. La comunidad internacional observa con preocupación la escalada. La estrategia estadounidense de combinar presión militar con incentivos financieros para delatar a los líderes iraníes abre un nuevo capítulo en décadas de hostilidad entre ambas naciones.
El paradero exacto de Mojtaba Khamenei permanece desconocido. Su silencio público contrasta con la necesidad del régimen de proyectar continuidad tras el golpe que eliminó a Ali Khamenei, figura que controló Irán durante más de tres décadas.


