Culiacán, Sinaloa.- Los conductores de transporte público urbano en esta ciudad deben someterse a un proceso obligatorio de capacitación y renovación de acreditaciones cada dos años para mantener su operación legal, advirtió Flavio Rolando Ibarra Hernández.
El secretario general del Sindicato de Choferes del Transporte Público en Culiacán, detalló que los operadores están obligados a actualizar su gafete de manera periódica, documento que certifica su aptitud para brindar el servicio.
Este requisito forma parte de un esquema de control diseñado para garantizar la seguridad de los pasajeros.
«Cada dos años el chofer tiene que renovar su gafete y cumplir con la capacitación obligatoria para poder seguir trabajando», expresó Ibarra Hernández.
Los conductores deben mantener vigente no solo su acreditación, sino también su licencia de manejo y el seguro de viajero. Inspectores de la autoridad de transporte verifican que toda la documentación esté en regla antes de permitir la operación de las unidades.
El dirigente sindical explicó que los operadores arrancan sus jornadas desde la madrugada para cubrir la demanda de traslado en las primeras horas del día.
Reconoció que el sector enfrenta dificultades, particularmente la escasez de choferes derivada de la pandemia, aunque aseguró que el servicio se mantiene en funcionamiento.


