Culiacán, Sinaloa.- Culiacán, la Capital del Bienestar, enfrenta desafíos en el alumbrado público en un contexto de creciente inseguridad derivada de conflictos entre grupos del crimen organizado, que incluyen incidentes de violencia, desapariciones y un ambiente de temor que afecta la vida diaria de los residentes.
Varias calles y colonias se encuentran en oscuridad, lo que los habitantes describen como «bocas de lobo», incrementando la percepción de riesgo durante la noche.
Esta situación coincide con la renuncia del director general de Servicios Públicos del Ayuntamiento, Luis Alfonso Arce Arias, ocurrida el lunes 16 de febrero.
De acuerdo con datos de la comuna, al cierre de 2025 se registraban más de 1,700 solicitudes pendientes relacionadas con el alumbrado público.
En una ciudad donde la falta de iluminación puede agravar la vulnerabilidad, el área correspondiente enfrenta limitaciones en recursos para atender estas demandas.
Algunos de los reportes ciudadanos, recopilados por Letra Roja, destacan problemas en diversas zonas. En Costa del Sol, los postes instalados no funcionan de forma consistente: se encienden por uno o dos días antes de fallar nuevamente.
En el bulevar Francisco I. Madero, entre Fray Bernardo de Balbuena y bulevar Agricultores, las lámparas del camellón están apagadas, generando condiciones de baja visibilidad nocturna que se perciben como peligrosas.
En el bulevar Revillagigedo, frente al Kínder del Sebec en Isla Musala, ocho lámparas han permanecido fundidas por más de un mes. De manera similar, en el sector de Las Palmas, algunas lámparas parpadean de forma intermitente desde hace medio año sin resolución.
En la colonia Guadalupe, por la calle Paliza entre Río Piaxtla y Ciudades Hermanas, reportan varias lámparas fundidas que afectan la salida nocturna de los vecinos.
Otros reportes incluyen la avenida 21 de Marzo, en la colonia Lázaro Cárdenas, donde pobladores refieren que carece de alumbrado público desde hace años.
En Alturas del Sur, calles como Nevado de Acay y Cerro del Plomo están sin iluminación por más de dos años.
El bulevar de las Torres, entre avenida Álvaro Obregón y avenida Minero en la colonia Renato Vega Alvarado, acumula seis meses sin luces.
En el sector del aeropuerto hacia la “Coca Cola”, el servicio es intermitente, con periodos de dos días con luz seguidos de quince sin ella.
Colonias como Infonavit Humaya, Tierra Blanca, Valles del Sol, Portareal, Barrancos, el bulevar Enrique Cabrera y Stanza Cantabria presentan fallas persistentes en lámparas desde el año pasado.
En el marco de la inseguridad en Sinaloa y particularmente en Culiacán, donde grupos delictivos compiten por el control territorial, la ausencia de alumbrado público puede facilitar actividades ilícitas y exponer a la población a mayores riesgos.
El presupuesto asignado al alumbrado público representa un aspecto clave para abordar estas necesidades en una administración que reporta avances en otros rubros, mientras persisten estas deficiencias en la iluminación urbana.


