Ciudad de México.- La Fiscalía General de la República (FGR) reconoció que no puede validar las evidencias encontradas en inmuebles de Tapalpa, Jalisco, donde fue capturado Rubén «N», presunto líder de un grupo criminal que posteriormente falleció.
Personas no autorizadas ingresaron a las cabañas antes del cateo oficial, contaminando la escena del crimen.
El operativo de alta complejidad táctica concluyó con enfrentamientos armados en campo abierto. Rubén «N» y miembros de su organización resistieron la captura. El detenido resultó herido y fue trasladado de inmediato a un hospital. Durante los hechos se registraron pérdidas de vidas humanas.
La Fiscalía explicó que, debido a la complejidad de la operación, fue necesario trasladar a los elementos participantes para brindar seguridad y reforzar puntos estratégicos ante una posible reacción del grupo criminal. El lugar no ofrecía condiciones mínimas de seguridad para el personal ministerial y pericial.
«Previo a ello, se tuvo conocimiento de que, sin autorización alguna de quien estuviera facultado legalmente para otorgarla, diversas personas ingresaron a dichos inmuebles, lo que alteró y contaminó la escena», precisó la FGR en un comunicado.
La institución solicitó a una autoridad judicial una orden de cateo para ingresar legalmente a seis inmuebles, pero solo después de restablecer las condiciones de seguridad en la zona. Para entonces, la escena ya había sido comprometida.
«Esta Fiscalía no puede determinar si los objetos o indicios que públicamente se ha señalado que fueron encontrados en esos inmuebles efectivamente se hallaban ahí», advirtió.
Tampoco es posible establecer si los elementos fueron preservados conforme a protocolos legales, lo que podría romper la cadena de custodia.
La FGR inició una investigación para determinar si algún servidor público incurrió en irregularidades al no preservar el lugar de los hechos.


