Guamúchil, Sinaloa.- Francisco Cabanillas Palomares, de 81 años, falleció la mañana de este jueves alrededor de las 8:00 horas en la clínica 49 del IMSS en Los Mochis, convirtiéndose en la primera víctima mortal de la explosión de un cilindro de gas registrada el pasado lunes 23 de febrero en una vivienda de la colonia Prado Bonito, en Guamúchil, Salvador Alvarado.
De acuerdo con informes, el adulto mayor presentaba quemaduras de segundo y tercer grado en gran parte de su cuerpo.
El siniestro, desencadenado por una fuga de gas LP que se acumuló en el interior de una pequeña vivienda construida con lámina y cartón —utilizada también para almacenar materiales reciclados— dejó un saldo inicial de cinco personas lesionadas: el propio Francisco, su hija María Fernanda, de 30 años, y los tres hijos menores de ella, quienes a su vez eran los nietos del ahora fallecido.
El estado de salud de las demás víctimas es crítico. Los menores Abdiel Isaías, de 4 años, y Jesús Fernando, de 12 años, fueron trasladados al hospital de la fundación Shriners Children’s en el condado de Galveston, Texas, Estados Unidos, para recibir tratamiento especializado, el primero el 24 de febrero y el segundo un día después.
El tercer niño, Gael Santiago, de 5 años, permanece en el área de cuidados intensivos de un hospital general regional en Culiacán y, debido a la gravedad de sus lesiones, no ha podido ser trasladado al extranjero. Su madre, María Fernanda, se mantiene hospitalizada en un hospital de especialidades del IMSS en Ciudad Obregón, Sonora.
Tras confirmarse el deceso, elementos de la Policía de Investigación de la Vicefiscalía de la Zona Norte acudieron al nosocomio para dar fe de la muerte e iniciar las diligencias correspondientes en la carpeta de investigación abierta por los hechos.
La explosión, ocurrida aproximadamente a las 5:00 horas del 23 de febrero en la calle Pradera del Évora, había dejado inicialmente sólo heridos. Diez días después, la tragedia cobró su primera vida.


