Culiacán, Sinaloa.– En medio de lágrimas, abrazos y un silencio cargado de dolor, familiares, amigos y compañeros dieron el último adiós a Ricardo Mizael, el adolescente de 15 años que fue asesinado el miércoles durante un ataque armado en el sector Los Ángeles, al norte de la ciudad.
Ricardo era estudiante de preparatoria y se distinguía por su gusto por el baloncesto, deporte que practicaba de manera constante.
De acuerdo con sus familiares, el joven había salido de su casa únicamente para comprar comida para su mascota cuando fue interceptado por sujetos armados que le dispararon, privándolo de la vida.
Durante el sepelio, el padre del menor relató que al acudir al lugar del ataque buscó respuestas sobre lo ocurrido, pero se encontró con obstáculos por parte de elementos de seguridad, quienes intentaron impedirle el acceso mientras reclamaba la falta de vigilancia en la zona, pese a la existencia de un retén cercano.
El caso de Ricardo se suma a una preocupante estadística: es el cuarto menor de edad asesinado en Sinaloa en lo que va del año, en un contexto marcado por la violencia que persiste en distintas regiones del estado.
La muerte del adolescente ha generado consternación entre la comunidad escolar y deportiva, así como entre vecinos del sector, quienes exigen justicia y mayores condiciones de seguridad para evitar que hechos similares se repitan.


