Hace ocho años se apagó la voz de Dolores O’Riordan, vocalista de la banda irlandesa The Cranberries y una de las figuras más importantes del rock alternativo de la década de los 90.
Fue el 15 de enero de 2018 cuando la intérprete que dio vida a himnos como “Zombie” perdió la vida en Londres, Inglaterra, a los 46 años de edad a causa de una intoxicaxión etílica, dejando un legado musical que continúa resonando en distintas generaciones.
Dolores O’Riordan nació el 6 de septiembre de 1971 en Limerick, Irlanda, y desde temprana edad mostró interés por la música, iniciando su formación en el canto sacro, una influencia que más tarde marcaría su particular estilo vocal.
A principios de los años noventa se unió a The Cranberries, convirtiéndose rápidamente en una de las voces más reconocibles del rock alternativo. Su capacidad para transitar de la dulzura a un grito desgarrador, así como su fuerte identidad irlandesa, definieron el sonido de la banda.
Canciones como “Linger”, “Dreams”, “Ode to My Family”, y «When you’re gone” no solo marcaron una época, sino que también abordaron emociones profundas y conflictos sociales, consolidando a la agrupación en la escena internacional.
La muerte de Dolores O’Riordan conmocionó al mundo de la música, pero su obra permanece viva. Su voz, cargada de honestidad y fuerza, sigue siendo un referente femenino en la historia del rock y un recordatorio de que algunas voces nunca se apagan.


