La identificación de Miguel Tapia Rayón, de 56 años y originario del Estado de México, confirmó el fallecimiento de otro de los diez mineros privados de la libertad en enero pasado en la sierra del municipio de Concordia, al sur de Sinaloa.
Sus restos fueron localizados en una fosa clandestina en la comunidad de El Verde, zona donde autoridades y colectivos han realizado diversos hallazgos en las últimas semanas.
La empresa Vizsla Silver confirmó el reconocimiento de la víctima mediante pruebas forenses y expresó sus condolencias a las familias afectadas.
A través de un comunicado, su presidente y director ejecutivo, Michael Konnert, calificó el hecho como un “desenlace devastador” y reiteró el respaldo de la compañía hacia los deudos de los trabajadores.
Con este caso, suman nueve los mineros identificados tras el hallazgo de cuerpos en fosas clandestinas en esa región.
Apenas días antes, se confirmó la identidad de Saúl Alberto Ochoa Pérez, originario de Chihuahua. Previamente, autoridades habían identificado a José Antonio Jiménez Nevárez, Jesús Antonio de la O Valdez, José Manuel Castañeda Hernández, José Ángel Hernández Vélez, Ignacio Aurelio Salazar Flores, Javier Guillermo Vargas Valle y Javier Emilio Valdez Valenzuela.
Francisco Antonio Esparza Yáñez, de 67 años, es el único que continúa en calidad de desaparecido. Los diez trabajadores fueron secuestrados el 23 de enero en Concordia, lo que derivó en un operativo con más de mil 900 elementos de seguridad.
Tras la detención de presuntos integrantes de una célula delictiva, se ubicó una fosa con diez cuerpos en El Verde; sin embargo, en la misma zona se han encontrado restos de al menos 18 personas, de las cuales ocho aún no han sido identificadas.


