Culiacán, Sinaloa.- La noche redonda, desde el montículo, fue escrita por Manny Barreda, quien firmó un auténtico poema de pitcheo para guiar a los Tomateros de Culiacán a un triunfo por blanqueada 4-0 sobre los Naranjeros de Hermosillo, en el primer juego bajo el retorno de Lorenzo Bundy como mánager guinda.

Barreda lució en absoluto dominio durante siete entradas completas, haciendo apenas 79 pitcheos para mantener en silencio a la ofensiva naranja, a la que ya había blanqueado el pasado 28 de octubre.
Su labor abrió el camino para que Culiacán concretara su tercera blanqueada de la temporada, segunda ante el acérrimo rival.
El bateo guinda respondió desde temprano. En la segunda entrada, Fernando Villegas conectó un imparable productor y Luis Verdugo añadió un elevado de sacrificio para el 2-0. Más tarde, en la tercera, Joey Meneses mandó una carrera al plato con un rodado al cuadro y, en la cuarta, volvió a producir con un sencillo al jardín, ampliando la ventaja que sería definitiva.
Tras la salida de Barreda, el bullpen mantuvo el tono dominante. Keone Kela lanzó la octava en blanco y Anthony Gose cerró la novena sin complicaciones. Del lado de Hermosillo, el abridor Wilmer Ríos cargó con la derrota tras permitir cuatro carreras en cinco entradas, mientras el relevo naranja contuvo el daño, aunque sin apoyo ofensivo.
El encuentro marcó el primer juego de Lorenzo Bundy al frente de Tomateros desde la campaña 2018-19, cuando dejó marca de 8-10 antes de ser relevado por Robinson Cancel, hoy coach de bateo. Su regreso se estrenó con el mejor libreto posible: pitcheo dominante, bateo oportuno y un equipo que jugó con energía renovada.
Con la victoria, Culiacán coloca su récord en 22-20 y marca 4-3 en la segunda vuelta, números idénticos a los de Hermosillo, que ahora queda con marca general de 24-18. El regreso de Bundy, impulsado por la joya de Barreda, deja el mensaje claro: los guindas quieren cerrar fuerte la campaña.


