Ciudad de México. – El cantante convirtió su show en la CDMX en un recordatorio del poder de la música para unir comunidades.
“Aprieta, chamaquito, que llegamo’ a México”, gritó Bad Bunny para traer un pedazo de Puerto Rico a los miles de fans que asistieron a su primer concierto en la capital.
El orgullo de Benito por Latinoamérica no es algo que oculte; sus posturas constantes, incluidas las dirigidas a gobiernos, han ocupado titulares en repetidas ocasiones.
Anoche no fue diferente: desde el inicio, el boricua dejó claro que su misión era la comunión entre Puerto Rico, México y todos los pueblos latinos.
“Muchas gracias, México. Desde ahora les digo: la noche apenas está empezando y nosotros vinimos para una sola cosa, y es disfrutar todos en unión”, dijo al abrir el show.
“Por un momento, olvídense de todo lo que está pasando afuera y disfruten este momento que no se va a repetir. Canten, bailen lo más que puedan, vuelvan esta noche una única”, añadió.
La velada estuvo dedicada a las vivencias y la nostalgia, algo que reforzó con su primera invitación al público, que no dejaba de gritar en el Estadio GNP.
“Quiero que todo aquel que sueña con morir en su tierra cante conmigo el coro. ¡De aquí yo no me salgo, de aquí yo no me muevo!”, pidió, seguido de un grito masivo.
Al igual que en 2022, Bad Bunny eligió a México como el último país que visitaría este año. Y, como explicó, no fue casualidad: sabe el cariño que le tienen aquí.
El público ha sido de los más entregados desde sus inicios, algo que Benito agradece cada vez que pisa un escenario nacional.
“Aun siendo un turista aquí, me hacen sentir en casa, gracias por eso. Son la última ciudad que voy a visitar este año y eso fue planificado”, agradeció el cantante.


