Culiacán, Sinaloa.— A menos de 24 horas de asumir la gubernatura de Sinaloa, Graciela Domínguez Nava reconoció que su administración deberá atender diversos pendientes con los sectores productivos, principalmente el pago de apoyos a productores de maíz y la gestión de programas para ganaderos y pescadores.
La mandataria aseguró que los compromisos adquiridos con los maiceros serán cumplidos y señaló que revisará personalmente el avance de los pagos que permanecen pendientes.
“Hay un compromiso con los maiceros, quiero reiterar que el compromiso se va a cumplir”, afirmó.
Domínguez Nava indicó que algunos pagos ya comenzaron y manifestó su confianza en el trabajo realizado por el secretario de Agricultura y Ganadería, Ismael Bello, aunque adelantó que dará seguimiento al cumplimiento de los apoyos.
Otro de los pendientes será gestionar la llegada a Sinaloa del programa federal Cosechando Soberanía, dirigido al sector ganadero.
La gobernadora explicó que productores han solicitado que el esquema sea implementado cuanto antes, luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunciara que también sería canalizado a Sinaloa.
Para ello, el Gobierno estatal deberá coordinarse con las dependencias federales para conocer las condiciones, tiempos y alcances del programa en la entidad.
En el sector pesquero, particularmente en el sur de Sinaloa, Domínguez Nava reconoció que existen problemas que requieren una mayor intervención de la Federación.
Entre las prioridades, planteó el rescate de los sistemas lagunares, debido a que su deterioro afecta directamente a las comunidades dedicadas a la pesca.
La mandataria consideró necesaria la participación de la Semarnat, además de las dependencias estatales relacionadas con la actividad pesquera.
Antes de definir acciones concretas, esperará el diagnóstico que presente la Secretaría de Pesca estatal sobre la situación que enfrenta el sector.
De esta manera, agricultura, ganadería y pesca se encuentran entre los primeros retos de la nueva administración estatal, que deberá atender compromisos pendientes y fortalecer la coordinación con el Gobierno Federal.
El primer desafío será avanzar en los pagos comprometidos con los productores de maíz, mientras se gestionan nuevos apoyos para los demás sectores productivos.


