Culiacán, Sinaloa.- Un total de 11 niños y adolescentes han sido atendidos durante 2026 en Sinaloa por intoxicaciones relacionadas con el consumo o la ingesta accidental de sustancias psicoactivas, incluidos casos asociados con fentanilo, informó Carlos Mijail Suárez Arredondo, director del Hospital Pediátrico de Sinaloa.
El funcionario explicó que la mayoría de los casos corresponde a adolescentes que consumieron las sustancias de manera intencional, mientras que una proporción menor involucra a menores que tuvieron acceso accidental a drogas que se encontraban al alcance de personas adultas.
Detalló que aproximadamente 90 por ciento de los pacientes atendidos son adolescentes que consumieron alguna sustancia de manera voluntaria, mientras que el 10 por ciento restante corresponde a intoxicaciones accidentales.
Suárez Arredondo advirtió que una intoxicación grave puede provocar complicaciones que pongan en riesgo la vida, incluso cuando el personal médico dispone de los medicamentos y antídotos necesarios para atender este tipo de emergencias.
“Por más que tengamos todo a la mano, puede presentarse un desenlace fatal. Desafortunadamente, al día de hoy llevamos 11 casos reportados de ingesta de sustancias que ponen en peligro a los menores”, señaló.
Ante cada caso detectado, el Hospital Pediátrico da aviso a distintas instituciones para investigar las circunstancias en las que ocurrió la intoxicación y establecer las medidas de protección necesarias para el menor.
En estas acciones participan SIPINNA, la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes, el Ministerio Público, la Policía Municipal y la Agencia de Investigación, además del apoyo del CEPTCA.
El director explicó que la intervención busca analizar cada situación de manera integral y garantizar que los menores puedan regresar a un entorno seguro antes de recibir el alta médica.
Ante esta situación, llamó a madres, padres y tutores a reforzar la prevención dentro de los hogares, principalmente mediante el resguardo adecuado de medicamentos, drogas y cualquier otra sustancia que pueda representar un peligro para niños y adolescentes.
Asimismo, recomendó solicitar atención médica de manera inmediata ante cualquier sospecha de intoxicación, debido a que una intervención oportuna puede ser determinante para evitar complicaciones graves y proteger la vida de los menores.


