Culiacán, Sinaloa.- Aunque durante 2026 se han contabilizado 310 casos de sarampión en Sinaloa, la Secretaría de Salud estatal aseguró que actualmente no se observa un nuevo repunte de la enfermedad y que las acciones de vacunación y vigilancia epidemiológica han permitido mantener bajo control su propagación.
El secretario de Salud, Cuitláhuac González Galindo, señaló que las campañas implementadas durante los últimos meses han contribuido a estabilizar el comportamiento de los contagios, por lo que las autoridades mantienen las medidas ordinarias de prevención y seguimiento.
“En Sinaloa, hasta el momento no tenemos repuntes. Las campañas que se hicieron nos han apoyado bastante en cuanto a la presencia de sarampión”, declaró el funcionario.
González Galindo informó que ninguno de los 310 casos acumulados hasta el momento ha presentado complicaciones. No obstante, confirmó que durante los primeros meses del año se registró una defunción relacionada con la enfermedad en el municipio de Escuinapa.
De acuerdo con el titular de Salud, pese al número de casos registrados a lo largo del año, actualmente no existe un comportamiento epidemiológico que indique un incremento acelerado de los contagios.
Ante este panorama, las autoridades sanitarias mantienen las labores de vigilancia epidemiológica y prevención, con el propósito de identificar oportunamente nuevos casos y evitar la aparición de otro brote.
Golpes de calor disminuyen respecto a 2025
En cuanto a las enfermedades asociadas con las altas temperaturas, Sinaloa acumula 13 casos de golpe de calor durante 2026, cifra inferior a la registrada durante el mismo periodo del año anterior.
El secretario de Salud detalló que en 2025 se contabilizaron 17 casos y dos defunciones relacionadas con golpes de calor, mientras que durante este año no se ha registrado ningún fallecimiento por esta causa.
“En cuanto a golpes de calor, tenemos 13 golpes de calor hasta el momento. El año pasado fueron 17 y dos defunciones por golpes de calor”, informó.
La Secretaría de Salud mantiene las acciones de prevención y vigilancia tanto para el sarampión como para los padecimientos relacionados con las altas temperaturas, con el objetivo de detectar oportunamente cualquier cambio en el comportamiento epidemiológico.


