Culiacán, Sinaloa.- La disminución en las donaciones de productos agrícolas y de recursos económicos ha complicado la capacidad del Banco de Alimentos de Culiacán para responder al incremento en la demanda de apoyo alimentario durante el primer semestre de 2026.
El director de la institución, Daniel Tapia Sánchez, explicó que la baja producción hortícola de la región y la reducción de aportaciones por parte de empresas particulares generaron un escenario especialmente complicado para el organismo.
El panorama se agudizó debido a que la reciente temporada agrícola registró el nivel más bajo de donaciones del sector hortícola desde que opera el Banco de Alimentos, situación relacionada con diversos factores que afectaron la producción y comercialización.
“Es una de las temporadas más bajas en la historia, la verdad es que fue una temporada agrícola muy complicada para el sector hortícola; hubo varias plagas que azotaron el sector, adicional al tema de inseguridad”, comentó.
Tapia Sánchez señaló que, además de las dificultades en el campo, el Banco de Alimentos recibió menos donaciones económicas durante este periodo, lo que redujo todavía más su capacidad para atender a las familias que solicitan asistencia.
“Y esto también se aunó pues a la baja de donaciones en efectivo y aportaciones económicas por parte de varias empresas particulares al banco también; fue un semestre muy complicado. Esperemos mejore la situación económica, de seguridad y de producción hortícola en la región ahora que empiece la temporada nueva a finales de año”, expresó.
El director explicó que la disminución de los apoyos ocurre precisamente cuando la necesidad de asistencia alimentaria continúa creciendo en Sinaloa, generando presión sobre los recursos disponibles para atender a los beneficiarios.
Entre los factores que afectaron la temporada agrícola mencionó las plagas, las dificultades relacionadas con los precios de comercialización y las condiciones de inseguridad que enfrentó el sector hortícola.
Ante este escenario, Tapia Sánchez confió en que el inicio de una nueva temporada agrícola hacia finales de año, acompañado de una eventual mejora en las condiciones económicas y de seguridad, permita recuperar las donaciones de productos y recursos.
La recuperación de estos apoyos será determinante para que el Banco de Alimentos pueda fortalecer su capacidad de atención frente a una demanda que, mientras tanto, continúa en aumento.


