Culiacán, Sinaloa.- La estrategia para contener el dengue en Sinaloa enfrenta uno de sus principales retos dentro de las propias viviendas, donde recipientes y objetos que acumulan agua pueden convertirse en criaderos del mosquito transmisor, advirtió el secretario de Salud, Cuitláhuac González Galindo.
El funcionario señaló que, aunque la Secretaría de Salud mantiene acciones permanentes de fumigación y recorridos en colonias consideradas de mayor riesgo, estos esfuerzos requieren el respaldo de la población para reducir las condiciones que favorecen la reproducción del mosquito.
Por ello, llamó a los municipios y a las familias a mantener de manera constante las jornadas de descacharrización, especialmente en patios y viviendas, y retirar objetos en desuso que puedan almacenar agua.
“La campaña contra el dengue debe ser permanente, que los municipios y la sociedad en las colonias se debe seguir descacharrizando y que nosotros seguiremos haciendo las acciones pertinentes de la Secretaría de Salud, como son la fumigación y el recorrido en las colonias. Todos debemos seguir luchando contra el dengue”, expresó.
González Galindo recordó que la estrategia “Lava, Tapa, Voltea y Tira” continúa como una de las principales herramientas para interrumpir el ciclo reproductivo del mosquito. Esta medida consiste en lavar y cepillar los recipientes donde se almacena agua, mantenerlos tapados, voltear objetos que puedan acumular lluvia y desechar aquellos que ya no sean útiles.
El titular de Salud explicó que el mosquito transmisor encuentra condiciones favorables principalmente en recipientes con agua acumulada dentro de los hogares, por lo que la prevención debe mantenerse incluso fuera de las jornadas oficiales de fumigación.
La dependencia estatal continúa con los trabajos de control en las zonas identificadas con mayor riesgo, mientras que los municipios y la población tienen un papel fundamental en la eliminación de posibles criaderos.
El funcionario insistió en que contener la transmisión del dengue requiere un esfuerzo conjunto entre autoridades y sociedad, debido a que eliminar los criaderos desde las viviendas constituye una de las medidas más importantes para reducir la presencia del mosquito y prevenir nuevos contagios en las comunidades.


