Ciudad de México.— La relación entre México y Estados Unidos volvió a tensarse luego de que el director de la Administración para el Control de Drogas (DEA), Terrance Cole, asegurara que los cárteles del narcotráfico y el Gobierno mexicano mantienen una conexión que calificó como “inseparable”.
El Gabinete de Seguridad rechazó las declaraciones al afirmar que carecen de sustento y defendió la estrategia de seguridad implementada por la administración federal.
Las declaraciones fueron realizadas durante la primera cumbre binacional contra el fentanilo, celebrada en Washington, donde el funcionario estadounidense sostuvo que el combate al tráfico de opioides sintéticos enfrenta un obstáculo estructural en México.
“Esto incluye la peligrosa conexión entre las redes de los cárteles y el Gobierno mexicano. Son inseparables. Y en la DEA, son nuestra máxima prioridad”, afirmó Cole.
En respuesta, el Gobierno de México aseguró que los señalamientos “carecen de sustento” y no corresponden a los resultados obtenidos en el combate a la delincuencia organizada.
Indicó que la Estrategia Nacional de Seguridad se basa en una política de cero impunidad, sustentada en labores de inteligencia, investigación y coordinación entre las instituciones federales y estatales.
De acuerdo con la tarjeta informativa difundida por el Gabinete de Seguridad, del inicio de la actual administración al 30 de junio de 2026 han sido detenidas 59 mil 582 personas, aseguradas 31 mil 366 armas de fuego y 498 toneladas de droga, entre ellas 2 mil 363 kilogramos de fentanilo y más de cinco millones de pastillas de ese opioide sintético.
Además, se informó sobre el desmantelamiento de 2 mil 627 laboratorios clandestinos y áreas de concentración para la elaboración de metanfetaminas.
El Gobierno mexicano destacó que entre los detenidos figuran líderes, operadores y generadores de violencia de distintas organizaciones criminales, así como más de 80 servidores y exservidores públicos, incluidos siete presidentes municipales en funciones, derivados de investigaciones como la Operación Enjambre y otros operativos, lo que, afirmó, demuestra que no existe protección para funcionarios involucrados en actividades ilícitas.
Asimismo, sostuvo que los resultados de la estrategia también se reflejan en una reducción del 48 por ciento en el promedio diario de homicidios dolosos entre septiembre de 2024 y junio de 2026, equivalente a 41 asesinatos menos por día en el país.
El intercambio ocurre en un contexto de crecientes diferencias entre ambos gobiernos en materia de seguridad.
En los últimos meses, la relación bilateral se ha visto marcada por la controversia en torno al presunto involucramiento del Buró Federal de Investigaciones (FBI) en el operativo que derivó en la captura y traslado a Estados Unidos de Ismael “El Mayo” Zambada, asunto que continúa bajo investigación por parte de la Fiscalía General de la República.
Analistas consideran que las declaraciones del titular de la DEA reflejan un endurecimiento de la postura de Washington frente a la crisis del fentanilo, al elevar el nivel de las críticas hacia las instituciones mexicanas y exigir mayores resultados en el combate a las organizaciones criminales.
Pese a ello, el Gobierno de México reiteró que mantiene su disposición de fortalecer la cooperación con Estados Unidos bajo los principios de respeto a la soberanía, confianza mutua, responsabilidad compartida y coordinación, con el objetivo de combatir a las organizaciones criminales transnacionales y proteger la seguridad de ambas naciones.


