Culiacán, Sinaloa.– Sinaloa ocupa el primer lugar nacional en feminicidios durante el primer cuatrimestre de 2026, con 39 asesinatos de mujeres, equivalentes a más del 12 por ciento de los casos registrados en el país, afirmó la diputada local del PRI, Paola Gárate, quien calificó la situación como una muestra de la crisis de inseguridad que enfrenta la entidad y exigió una respuesta inmediata de las autoridades.
La legisladora señaló que el estado registra una tasa de 2.10 víctimas por cada 100 mil mujeres, superior al promedio nacional de 0.39. Además, sostuvo que Culiacán concentra la mayor incidencia de casos, seguido de Guasave y Mazatlán.
«Ocupamos el número uno, pero muy separados del segundo y del tercer lugar. Eso es todavía más grave; además, Culiacán encabeza la lista de municipios con mayor incidencia, seguido de Guasave y Mazatlán», señaló.
La diputada también indicó que, de las víctimas registradas, 11 tenían entre 18 y 29 años, 19 correspondían al grupo de 30 a 59 años y tres eran mayores de 60 años, por lo que advirtió que la violencia afecta a mujeres de distintos grupos de edad. Asimismo, alertó que casi el 80 por ciento de los feminicidios fueron cometidos con armas de fuego, situación que, dijo, refleja la relación entre la violencia de género y la crisis de seguridad que enfrenta el estado.
Gárate afirmó que no basta con iniciar investigaciones después de los hechos y sostuvo que el Estado tiene la responsabilidad de actuar de manera preventiva. Asimismo, agregó no basta con abrir carpetas de investigación ni con lamentar los hechos sino que el Estado está obligado a prevenir, investigar, castigar y proteger a todas las mujeres.
Finalmente, la legisladora consideró insuficientes las medidas de protección para mujeres en situación de riesgo y pidió implementar una estrategia emergente que fortalezca los refugios, garantice órdenes de protección efectivas y mejore la coordinación entre los gobiernos federal, estatal y municipales. También llamó a atender de inmediato la problemática al señalar que cada feminicidio representa un fracaso del Estado y que Sinaloa debe convertirse en una prioridad nacional para frenar la violencia contra las mujeres.


