Culiacán, Sinaloa.— Los restos óseos localizados el pasado 18 de junio en las inmediaciones de la presa derivadora, junto al Puente Negro, fueron identificados como los de Jesús Octavio Cázares Morán, un vigilante de 56 años que permanecía desaparecido desde enero de este año.
La identificación fue posible mediante estudios genéticos realizados por especialistas del Servicio Médico Forense (Semefo), quienes confirmaron la identidad de la víctima tras comparar muestras de ADN con las de sus familiares.
Jesús Octavio fue visto por última vez durante las primeras horas del 22 de enero de 2026 en la colonia Centro de Culiacán. Desde entonces, su familia y autoridades mantenían activa su búsqueda.

El hallazgo de los restos ocurrió minutos antes de las 18:00 horas del pasado 18 de junio, luego de que ciudadanos reportaran al número de emergencias la presencia de restos humanos en las inmediaciones de la presa derivadora, a un costado del Puente Negro.
Tras el descubrimiento, peritos y agentes investigadores realizaron las diligencias correspondientes y trasladaron los restos al Semefo para los estudios periciales y genéticos que permitieran establecer su identidad.
De acuerdo con la ficha de búsqueda emitida por la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas en Sinaloa, al momento de su desaparición vestía una camisa blanca de manga corta con logotipo empresarial, pantalón de vestir negro, zapatos del mismo color y portaba un escapulario de madera.
Entre sus señas particulares se encontraba una cicatriz de cirugía por apendicitis en la parte baja derecha del abdomen y un tatuaje con la letra “A” en el brazo derecho.
Luego de permanecer desaparecido durante 147 días, equivalente a casi cinco meses, los restos de Jesús Octavio fueron entregados este miércoles a sus familiares para que reciban sepultura.
La Fiscalía General del Estado mantiene abierta la carpeta de investigación para esclarecer las circunstancias en las que ocurrió su muerte.


