Culiacán, Sinaloa.- Con el objetivo de erradicar el enfoque punitivo de los tradicionales tribunales de barandilla, Sinaloa dio un paso más hacia la consolidación del Modelo Nacional de Policía y Justicia Cívica.
A través del Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública (SESESP), las autoridades estatales y municipales buscan transformar la resolución de conflictos para evitar que las disputas comunitarias escalen a hechos de violencia criminal.
La estrategia fue el eje central durante la cuarta reunión de trabajo “Seguridad desde lo Local”, convocada por la Conferencia Nacional de Seguridad Pública Municipal.
En el encuentro participó el Centro Estatal de Prevención (CEPREVSIN), encabezado por Thania Karina Parra, junto con representantes de diez ayuntamientos sinaloenses: Culiacán, Mazatlán, Badiraguato, Ahome, Guasave, Navolato, Salvador Alvarado, Angostura, Escuinapa y Choix.

Durante la mesa de trabajo, en la que también estuvieron presentes municipios de la región norte y occidente del país, se expuso un indicador que justifica la urgencia del cambio normativo: el 20 por ciento de los delitos que se cometen en México tienen su origen en problemas de convivencia cotidiana.
Ante este panorama, Thalía Parra enfatizó la necesidad de que los gobiernos locales reformen sus bandos de policía y gobierno para instalar formalmente los Juzgados Cívicos.
La funcionaria estatal explicó que el actual modelo de barandilla se limita a castigar, arrestar o sancionar económicamente a los infractores, mientras que la Justicia Cívica está diseñada con un enfoque preventivo, orientado a mediar, reparar el daño y resolver pacíficamente los problemas vecinales para atacar las causas de la violencia desde la raíz comunitaria.


