Culiacán, Sinaloa.- El Ayuntamiento de Culiacán utiliza tres pipas de agua para regar diariamente el nuevo pasto instalado sobre el bulevar José Limón, con el objetivo de evitar que se seque debido a las altas temperaturas de la ciudad.
Las pipas tienen una capacidad promedio de 10 mil litros y, antes de las siete de la mañana, riegan el pasto. Este tipo de vegetación ha sido descartado en algunas ciudades debido a su alta demanda de agua y mantenimiento, lo que puede resultar poco sustentable.
Ante ello, ciudades realmente preocupadas por el medio ambiente, optan por plantas tapizantes o pasto nativo, que requieren menor cantidad de agua. Otra alternativa son los arbustos pequeños y paisajes secos en zonas que enfrentan problemas de sequía.
El Ayuntamiento de Culiacán aseguró que la instalación de césped en el bulevar José Limón y el Eje Federalismo forma parte de un plan integral de rehabilitación urbana, enfocado en la recuperación de espacios públicos y en la mejora de la calidad de vida de la ciudadanía.

Detalló que se optó por pasto tipo San Agustín, una especie que, según la autoridad, es resistente a las condiciones climáticas de la región y requiere menor mantenimiento.
Sin embargo, el pasto San Agustín requiere una cantidad de agua de moderada a alta y debe regarse de manera constante y profunda para evitar que se seque. Durante al menos los primeros 21 días, debe recibir riego diario y el suelo no debe secarse por completo para permitir su arraigo; posteriormente, requiere riego abundante aproximadamente tres veces por semana, de acuerdo con recomendaciones de viveros.

La plantación de pasto se realiza en plena temporada de sequía. Actualmente, alrededor de 13 comunidades rurales de Culiacán no cuentan con abastecimiento directo de agua, lo que afecta a unas 240 familias en sindicaturas como Imala, Las Tapias, Jesús María y Tepuche, donde es necesario llevar el recurso mediante pipas.
Además, el nivel general de las presas es crítico, al ubicarse apenas en 17 por ciento de su capacidad total de almacenamiento. En el caso de las presas Sanalona y Juan Guerrero Alcocer (Vinoramas), se encuentran al 22 y 19 por ciento, respectivamente.
Los estragos de la sequia ya se observan en los ríos de la ciudad. La cantidad de agua que los recorre es cada vez menos, y han comenzado a secarse.


