Estado de México.- Diez personas, entre ellas seis policías municipales y el director de seguridad de Jilotzingo, fueron detenidas tras el robo violento de un tractocamión en el Estado de México, en un operativo conjunto de fuerzas federales y estatales que también permitió recuperar mercancía y asegurar armas de fuego.
La intervención se activó luego de un reporte al número de emergencias 9-1-1, que alertó sobre el asalto ocurrido en Santa María Mazatla, donde los agresores interceptaron al operador de la unidad, lo obligaron a descender y realizaron disparos contra la custodia antes de huir con el vehículo.
En respuesta, elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad del Estado de México desplegaron el Operativo Argos, que condujo a la localización del tractocamión sobre la carretera Naucalpan-Ixtlahuaca.
En el sitio, las autoridades encontraron a cinco elementos de la Policía Municipal de Jilotzingo en posesión del vehículo. Dos de ellos estaban dentro de la caja descargando neumáticos, mientras otros tres los trasladaban a una camioneta.

A corta distancia, otra unidad oficial resguardaba la zona con cuatro hombres, quienes intentaron huir al notar la presencia de las fuerzas de seguridad, pero accedieron a una inspección.
Durante la revisión, los agentes aseguraron cinco armas de fuego —cuatro cortas calibre 9 mm y una larga calibre 5.56×45—, además de cargadores, cartuchos útiles, teléfonos celulares y vehículos oficiales (patrullas) presuntamente utilizados en el ilícito.
Al lugar también llegó Víctor “N”, identificado como director de Seguridad Ciudadana y Movilidad Segura del municipio, quien solicitó información del mando a cargo del operativo “para poder arreglar la situación y evadir la responsabilidad de los elementos en cuestión y al parecer ofreció dinero en efectivo”, lo que derivó en su detención.
Junto con él, fueron asegurados otros nueve hombres, quienes fueron trasladados a la Fiscalía Especializada en Robo al Transporte de Carga, con sede en Atizapán de Zaragoza, para la integración de la carpeta de investigación.

Las autoridades enmarcaron la acción dentro de la estrategia de seguridad impulsada por la Mesa de Paz y la Operación Enjambre, vigente desde noviembre de 2024, orientada a investigar posibles actos de corrupción y vínculos con grupos delictivos dentro de instituciones públicas.


