Teotihuacán, Estado de México.- Un ataque armado perpetrado por un solo agresor en la Pirámide de la Luna dejó dos personas muertas —una turista canadiense y el propio atacante— y 13 extranjeros lesionados, lo que llevó al Gobierno de México a ordenar un refuerzo inmediato de la seguridad en zonas arqueológicas y destinos turísticos del país.
El tiroteo ocurrió cerca del mediodía del lunes 20 de abril, cuando un hombre subió a la estructura y abrió fuego contra visitantes en la Plaza de la Luna.
Elementos de la Guardia Nacional intervinieron minutos después y lograron ubicar al agresor, quien, tras ser herido en una pierna, se quitó la vida al verse rodeado.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, aseguró que la respuesta de las autoridades fue “inmediata y contundente”, lo que permitió contener el ataque y evitar un saldo mayor. También confirmó que se activaron protocolos de atención para las víctimas y sus familias, con acompañamiento integral.
Las autoridades identificaron al agresor como Julio César Jasso Ramírez, de 27 años, originario de Guerrero y residente en la Ciudad de México.
De acuerdo con los reportes oficiales, portaba un revólver calibre .38, una daga táctica y cartuchos adicionales. Las investigaciones preliminares lo describen como un actor solitario, sin vínculos confirmados con grupos delictivos organizados.
En paralelo, la Fiscalía General de la República (FGR) y la fiscalía estatal mantienen abierta la investigación para esclarecer sus motivaciones, mientras que instancias federales y estatales continúan brindando atención a las víctimas, ocho de las cuales permanecen hospitalizadas.
Tras el ataque, y por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, el Gobierno federal ordenó el fortalecimiento inmediato de la seguridad en sitios arqueológicos y principales destinos turísticos.
Las medidas incluyen el aumento de presencia de la Guardia Nacional, revisiones preventivas, controles de acceso y vigilancia reforzada.
Harfuch indicó además que los protocolos de seguridad para el Mundial de Fútbol 2026 están avanzados desde hace más de un año y sostuvo que la seguridad en ese evento internacional está garantizada mediante la coordinación entre autoridades federales y estatales.
El caso generó reacciones internacionales, incluida una alerta de seguridad emitida por la Embajada de Estados Unidos, mientras las autoridades mexicanas continúan las indagatorias sin que, hasta ahora, existan indicios de una amenaza mayor vinculada al crimen organizado.


