Culiacán, Sinaloa. – Colectivos feministas y de la comunidad LGBTQ+ tomaron las calles de Culiacán, Sinaloa, para exigir la destitución de la diputada con licencia Almendra Ernestina Negrete Sánchez, luego de que la legisladora interpusiera una demanda contra la activista Emma Zermeño por presunta violencia política en razón de género. Los manifestantes bloquearon la avenida Álvaro Obregón y denunciaron lo que consideran un abuso del sistema legal contra la libertad de expresión y la privacidad.
El detonante del conflicto es inusual: la demanda tiene origen en mensajes intercambiados en conversaciones privadas de WhatsApp, no en declaraciones públicas. Para los colectivos movilizados, ese origen convierte el caso en un precedente que abre la puerta a sanciones por opiniones expresadas en espacios personales, con implicaciones que van más allá de las partes involucradas.
Zermeño precisó que la protesta surgió como una iniciativa ciudadana respaldada por colectivos que rechazan las resoluciones de la Sala Regional Guadalajara y de la Sala Superior del Poder Judicial de la Federación. La activista sostuvo que el proceso representa un precedente preocupante para la vida privada de las personas y advirtió que existen otros casos similares documentados, aunque la mayoría surgieron en plataformas públicas.
«Esta manifestación sí nace de mi lucha, pero no es solo mía. Es para todas las personas que usamos espacios privados para expresarnos con confianza. En mi caso fueron conversaciones de WhatsApp con alguien que pensé que era mi amigo. Lo que está en juego es la intimidad, la privacidad y la libertad de expresión de todas y todos», expresó la activista.
Zermeño denunció además que durante el proceso enfrentó restricciones que le impidieron hablar del caso durante meses, situación que —afirmó— inclinó la discusión pública a favor de la denunciante. Señaló que ninguna institución electoral o política le ofreció asesoría o respaldo, pese a las solicitudes formales que presentó.



