Culiacán, Sinaloa.— El problema de la violencia en Sinaloa no solo responde a factores delictivos, sino también a elementos sociales y culturales profundamente arraigados, advirtió Miguel Calderón Quevedo, coordinador general del Consejo Estatal de Seguridad Pública (CESP).
El especialista explicó que, a diferencia de otras regiones del país donde la inseguridad suele limitarse a enfrentamientos entre delincuentes y autoridades, en Sinaloa intervienen factores que forman parte del entorno social, lo que vuelve más complejo atender la problemática.
Entre estos elementos mencionó la influencia de contenidos difundidos en redes sociales, música y plataformas de streaming, así como la ausencia de referentes positivos para jóvenes que, en algunos casos, terminan involucrándose en actividades delictivas.
“Lamentablemente una alta población en Sinaloa tiene este apego a la cultura de la violencia; debemos trabajar con iniciativas como el arte, la cultura y la educación para poder ir avanzando”, expresó.
Calderón Quevedo señaló que para enfrentar este fenómeno es necesario impulsar acciones desde la educación, el arte y la cultura, además de fortalecer el acompañamiento familiar y comunitario para orientar a las nuevas generaciones y promover entornos más seguros.


