Culiacán, Sinaloa.— A 136 horas del incidente, los equipos de rescate no han dado un solo minuto de tregua en la mina Santa Fe. Las células de trabajo recorren galerías a 300 metros de profundidad lineal con un objetivo único: encontrar con vida a los tres mineros que permanecen atrapados desde el pasado 25 de marzo.
El principal obstáculo en este momento es el agua acumulada en el nivel más bajo del yacimiento. Para enfrentarlo, los rescatistas operan una motobomba de 10 HP en labores de extracción continua. La esperanza se sostiene en un dato técnico crucial: existe una elevación natural después del tramo inundado, precisamente donde se proyecta la ubicación de los trabajadores Francisco Zapata, Abraham Aguilera y Leandro Veltrán.
La titular de la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC), Laura Velázquez Alzúa, mantiene presencia directa en el sitio y se comunica de manera personal con los familiares de los mineros para informarles sobre cada avance de la estrategia. El acompañamiento a las familias es constante, según confirmó el Puesto de Mando Unificado.
En medio de la tensión, el operativo también registra una nota alentadora: el primer minero rescatado, José Alejandro Cástulo Colín, ya se encuentra en su domicilio en condiciones óptimas de salud. Su rescate representa la prueba más tangible de que las operaciones pueden arrojar resultados favorables.
El Puesto de Mando Unificado integra a la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), la Secretaría de Marina (SEMAR), la CNPC, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y el Gobierno del Estado de Sinaloa. Todas las instituciones operan las 24 horas del día y reiteran su compromiso de localizar a los tres mineros restantes.



